Facebook provoca insatisfacción en usuarios

Un estudio concluyó que en vez de mejorar el bienestar, esta red social lo socava

POR:  The Economist Última actualización 18 / Septiembre / 2013
The Economist | Colaborador
The Economist ofrece una visión y opinión sobre la actualidad internacional, política, negocios, finanzas, ciencia y tecnología. 
 
Quienes se han resistido al deseo de unirse a Facebook seguramente se sentirán reivindicados cuando lean la investigación más reciente. 
 
Un estudio recién publicado por la Biblioteca Pública de Ciencias, realizado por Ethan Kross, de la Universidad de Michigan y Philippe Verduyn, de la Universidad Leuven en Bélgica, ha demostrado que entre más usa alguien Facebook, menos satisfecho está con su vida.
 
Investigaciones pasadas han encontrado que el uso de Facebook está asociado con los celos, la tensión social, el aislamiento y la depresión. 
 
Pero estos estudios han sido “transversales”; en otras palabras, instantáneas en el tiempo. Como tales, corren el riesgo de confundir la correlación con la causalidad: quizá quienes pasan más tiempo en redes sociales son más propensos a las emociones negativas en primer lugar. 
 
El estudio realizado por Kross y Verduyn es el primero en dar seguimiento a los usuarios de Facebook por un periodo extendido, para rastrear cómo cambian sus emociones.
 
Los investigadores reclutaron a 82 usuarios de Facebook para su estudio. Estos voluntarios, de alrededor de 20 años, aceptaron permitir que se observara su actividad en Facebook durante dos semanas y reportar, cinco veces al día, su estado de ánimo y sus contactos sociales directos (llamadas telefónicas y reuniones en persona con otras personas). 
 
Estos reportes eran recordados por medio de mensajes de texto, enviados entre las 10 de la mañana y la medianoche, pidiéndoles que completaran un breve cuestionario.
 
Cuando los investigadores analizaron los resultados, encontraron que entre más un voluntario usaba Facebook en el periodo entre dos cuestionarios, peor reportaba sentirse la próxima vez que llenaba un cuestionario. 
 
A los voluntarios también se les pidió que calificaran su satisfacción con la vida al inicio y al final del estudio. Quienes usaron mucho Facebook tuvieron más probabilidad de reportar una declinación en la satisfacción que quienes visitaron el sitio con menor frecuencia. 
 
En contraste, hubo una asociación positiva entre la cantidad de contacto social directo que tenía un voluntario y cuán positivo se sentía. En otras palabras, entre más socializaban los voluntarios en la vida real, más positivos reportaban sentirse la siguiente vez que llenaban un cuestionario.
 
El género del voluntario no tuvo influencia en estas conclusiones; ni el tamaño de su red social, su motivación declarada para usar Facebook, su nivel de soledad o depresión o su autoestima. Por tanto, Kross y Verduyn concluyeron que, en vez de mejorar el bienestar, Facebook lo socava.
 
Su estudio no desentraña por qué socializar en Facebook tiene un efecto diferente a socializar en persona. Pero una investigación previa, realizada por científicos sociales en la Universidad Humboldt y la Universidad Técnica de Darmstadt, ambas en Alemania, quizá hayan encontrado la causa. 
 
Estos investigadores, que presentaron sus conclusiones en una conferencia en Leipzig en febrero, sondearon a 584 usuarios de Facebook, la mayoría de ellos veinteañeros. 
 
Encontraron que la emoción más común despertada por usar Facebook es la envidia. Compararse incesantemente con sus contactos que han manipulado sus fotografías, ampliado sus logros y plagiado sus comentarios ingeniosos puede causar en los usuarios de Facebook algo más que celos. Los encuentros en la vida real, en comparación, son más honestos.
 
Lo que ningún estudio prueba es si todo esto aplica sólo para los usuarios más jóvenes de Facebook. Los de mayor edad quizá sean más maduros, y por tanto sientan menos envidia de los éxitos de sus amigos, falsos o reales. Quizá.
 
#kgb
Video recomendado
Lo que pasa en la red: