Nafin va por primer bono social mexicano

Jacques Rogozinski, director general de Nacional Financiera, tiene muy presente el triple mandato de este banco de desarrollo: fomentar el desarrollo económico con inclusión, ofrecer financiamiento a sectores no atendidos suficientemente por la banca comercial y desarrollo de mercados, donde se encuentran en el mundo entero el mercado de bonos sustentables.

Estos se dividen en bonos verdes, cuyos recursos se obtienen en los mercados para ser prestados a empresas o proyectos con clara vocación de mejoramiento ambiental y eficiencia energética y los bonos sociales, que recogen recursos de los mercados globales para con ellos financiar o refinanciar proyectos sociales nuevos o existentes como obras de infraestructura para potabilizar agua de consumo, proyectos de saneamiento hidráulico, de movilidad y transporte, proyectos de pymes o microfinanciamiento, para fomentar el desarrollo económico regional, salud, educación, etcétera.

Y de esto se trata ahora el desafío de Nafin. Está por emitir el primer bono social de México, desafío que le ha encomendado al equipo de Pedro Guerra, director general adjunto financiero de Nafin, pues pretenden emitir el bono social número 36 del mundo, acorde con los lineamientos (Bond Guidance de la International Capital Market Association) que rige el mercado de bonos verdes y bonos sociales.

A nivel global y con cifras a diciembre, el valor del mercado de bonos sociales asciende a cinco mil millones de dólares y han sido emitidos 35 de su categoría entre 2015 y 2016 por instituciones como el National Australia Bank (NAB) focalizado en proyectos de equidad de género (marzo 2017, USD $500 millones), el Council of Europe Development Bank (CEB) enfocado en proyectos de inclusión social: vivienda para personas con ingresos bajos, educación y generación de empleos mediante Mipymes (abril 2017, EUR $500 millones), la Comunidad de Madrid, cuyos recursos se utilizan en diversos proyectos sociales: vivienda digna, educación, salud e inclusión social (marzo 2017, EUR $700 millones).

El BID emitió en julio de 2015 un bono social por MXN $800 millones para financiar proyectos de educación, jóvenes y empleo y se espera que en este 2017 se realicen diversas emisiones de bonos sociales de corporativos a nivel mundial, como lo hizo Starbucks Corporation en mayo de 2016 con el primer bono social por USD $500 millones para financiar a productores de café en zonas de alta marginación.

De eso se trata, de abrir mercado y en México Nafin sería pionero, pues si vemos la cartera social de este banco que va desde el financiamiento a sectores como el textil vestido, o las zonas petroleras deprimidas de Campeche y Tabasco, el programa de Ven a Comer o el de Crédito Jóven, su cartera bien podría fondearse con un bono social o CeburSocial hasta por 10 mil millones de pesos.

El bono social inicial se emitiría por dos mil millones de pesos y a cinco años y los programas sociales elegibles, existentes, pues sólo sería ampliarlos, como el de crédito joven que les menciono.

DE FONDOS A FONDO

#Liquidez, divino tesoro. Ayer la CNBV, que preside Jaime González, dio a conocer el primer reporte del Índice de Liquidez de las instituciones de banca múltiple acorde con las reglas de Basilea III. Recordará que el año pasado entró en vigor y son cuatro los grupos que se definieron para alcanzar progresivamente el estándar hasta 2018. Los únicos dos bancos que quedaron cortos son Autofin, de Juan Antonio Hernández, e Investa, de Enrique Vilatela. Éste último es al que le están poniendo “lupa” y deberá tomar medidas adicionales para cumplir con la norma, pues debiera ser de 70% su índice y apenas alcanzó 17% al primer trimestre del año.

#VoyPorTi… Uno de los principales desafíos de la competitividad de las empresas en México es contar con la mano de obra calificada. Por ello llama la atención el paso delante de Mota-Engil México, que dirige João Parreira, ya que sienta el precedente para incorporar y desarrollar jóvenes recién egresados de ingeniería civil, en el inicio de su carrera profesional o con máximo de dos años de experiencia, para que se incorporen al programa de la constructora “START@ME” o “Tu Futuro Empieza Aquí”, de manera que la práctica profesional de los estudiantes seleccionados podría empezar en este 2017, dado que la búsqueda de talento que ha iniciado estima que la tasa de incorporación de pasantes sea de al menos 50% del personal de nuevo ingreso.

#Carnicero con Fibra?... La liquidez que ha obtenido Grupo Bafar, de Eugenio Baeza, no sólo le ha permitido ir comprando propiedades donde tiene sus plantas, sino crear un verdadero negocio inmobiliario en el seno del grupo procesador de carnes.

Ya subió la solicitud para emitir una Fibra Inmobiliaria, derivada de la escisión de su división inmobiliaria, aprovechando que ya cuenta con áreas especializadas en la adquisición y desarrollo de inmuebles, construcción, diseño y manejo de obra, así como con la administración de los mismos.

La división cuenta con 81 inmuebles localizados en 19 estados, la mayoría usados en su negocio de carnes y distribuidoras y desde el 2012 comenzó con la adquisición de otros inmuebles que se han rentado en coinversión con Grupo Punto Alto, que encabeza Alberto Terrazas también de Chihuahua, grupo con más de una decena de compañías dedicadas a la construcción y administración de parques industriales, comerciales y renta de inmuebles para las industrias automotriz, aeroespacial y el agro tecnológico de La Piedad, desarrollado para Bafar. Otro importante arrendatario es Laureate Education México, controladora de la UVM y Unitec.

 

Síguenos en Twitter @DineroEnImagen y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube

Más de Alicia Salgado
PUBLICIDAD
Lo que pasa en la red: