Se amplía la brecha entre el norte y el sur

La desigualdad de ingresos y bienestar de los mexicanos es un problema que ningún gobierno ha podido resolver y ninguno siquiera ha adoptado políticas públicas orientadas a lograr que el fenómeno se revierta.

Más aún, en México como en muchas partes del mundo, la riqueza continúa concentrándose y la pobreza sigue extendiéndose.

El populismo dice que la solución es quitarle a los ricos para darle a los pobres; los análisis serios indican que hay que abrirle oportunidades a los pobres para que dejen de serlo y aprovechar los talentos, evolución y capacidad de los ricos para crear más riqueza y adoptar políticas públicas para una mejor distribución.

El análisis del desarrollo del país por regiones revela con claridad la existencia de dos México. El del Norte y Centro, que en mayor o menor medida tiene mayor tasa de crecimiento, mejor PIB per cápita y mayores niveles de bienestar, y el del Sur, que mantiene y profundiza su atraso y falta de oportunidades.

Los datos duros de este desarrollo tan dispar los acaba de dar a conocer el Banco de México en el Reporte Sobre Economías Regionales, correspondiente al primer trimestre de este año.

Ahí se observa con claridad cómo las regiones del país que lograron incorporarse mejor a las tendencias globales, luego de la firma del Tratado de Libre Comercio, muestran un gran dinamismo, mientras que aquellas que no se subieron a ese tren están francamente estancadas.

La evolución económica es dinámica en el norte y centro norte, esas economías han crecido en promedio 25% en los últimos nueve años; mientras, las economías del sur del país han decrecido alrededor de 2% en el mismo periodo.

En ese crecimiento tan disparejo, también contribuye el hecho de que los mejores resultados se observan en las regiones del país donde hay menos inseguridad y donde hay un capital humano mejor preparado.

Y otra vez sobresalen el centro y el norte del país, hacia donde, preferentemente, se ha dirigido la inversión extranjera, ya que su llegada estimula la productividad laboral y la innovación tecnológica.

El problema que representa la existencia de estos dos México ni siquiera depende de políticas públicas federales, sino de las acciones que emprendan los gobiernos locales.

En la lista de quienes han gobernado los estados del sur del país sobresalen ineptos y corruptos, gobernadores que han dañado a sus estados o porque los saquean o porque son de una ineptitud que asusta.

Y aunque en el norte no todos han sido magníficos, sí marcan una enorme diferencia respecto a lo que sucede en las entidades del sur.

Sin duda, México como país no puede permitir que la brecha entre norte y sur siga abriéndose. Se requieren políticas públicas, como la de las regiones menos desarrolladas, para que también las entidades el sur se incorporen al tren del desarrollo.

Pero ninguna política pública federal podrá sustituir lo que hacen los gobiernos locales. Si el gobierno es medianamente eficiente y medianamente honrado, el Estado sale adelante, aunque sea a tumbos; si el gobierno estatal es saqueador e inepto, que muchas veces van de la mano, el Estado se hunde.

Hasta el próximo lunes con nuevas…Perspectivas.

 

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