Venta y sucesión en las empresas (Fin de serie)

Una pregunta básica: ¿Es inexorable que la empresa se venda, cuando no exista un sucesor(es) adecuado?

La contestación es muy variada, ya que cada empresa familiar es un traje a la medida, desde su concepción como proyecto del emprendedor hasta el final de la vida productiva del fundador. Hay numerosas etapas, altibajos, situaciones familiares y económicas que influencian su desarrollo, crecimiento o tal vez su ruina. Hay que tener siempre presente la continuidad del negocio, tanto por las siguientes generaciones si es posible o con nuevos dueños.

Tengo varias sugerencias para tratar de preservar ese espíritu inicial y de paso motivar a los herederos a que se unan a ese sueño compartido, desde niños. Ejemplos:

a) Visitas continuas al negocio y trabajos menores de acuerdo con la edad de los niños. Que sean como un juego, con pequeños premios que les permitan entender el esfuerzo de su familia y que quede grabada su pertenencia. Concientizarlos que por esa empresa es que tienen acceso a muchas cosas materiales.

b) No forzar ni mucho menos castigar a los niños y adolescentes mandándolos a trabajar, ya que les deja un mal recuerdo (trabajo es igual a castigo).

c) Escribir la historia de la familia y su empresa para que la vayan leyendo los familiares conforme crezcan. Comprender el gran esfuerzo inicial y posterior de sus padres y abuelos en el negocio va a ser importante posteriormente para su decisión de unirse (o no).

d) Promover su creatividad y espíritu emprendedor para nuevos proyectos o inclusive dentro del negocio familiar para que lo ejerciten, tomen riesgos y puedan sentir que su esfuerzo es valioso, aún si no logran su objetivo. Todos necesitamos encontrar nuestra vocación y ver si la pueden convertir en un plan de vida honesto y gratificante. Por supuesto, ese objetivo debe tener una base económica que les permita mantener un nivel económico adecuado. Es muy importante guiarlos, sin forzar.

Hay más sugerencias que ustedes, amigos emprendedores, pueden emplear, pero con el deseo de que sus herederos familiares tengan un mejor futuro y sean felices con lo que escojan.

Existen alternativas estructurales a falta de sucesores familiares, como son el contratar ejecutivos profesionales, tener una organización dinámica y un gobierno corporativo eficiente con controles y auditoría constante. Un plan estratégico es indispensable para tener una visión clara.

Sin embargo, un elemento básico, que debe existir siempre, es el involucramiento de un miembro de la familia accionista en todo este proceso, para asegurar que se sigue el plan de acuerdo con los deseos de los dueños.

Vender el negocio familiar es un acto traumático, con serias repercusiones. Si no hay alternativa real, hay que hacerlo de manera muy cuidadosa e integral para evitar problemas. Es, en realidad, un acto racional, objetivo, pero con un fuerte componente emocional.

Espero sus comentarios y sugerencias sobre este tema vigente en la actualidad.

 

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