5 trucos para ahorrar si ganas 6,000 pesos al mes

Todos mis amigos y conocidos saben que los gatos me vuelven loca. Pero pasaron 7 años desde que empecé a vivir sola hasta que adopté a mi gatita.

De finanzas y otros demonios

Edith Esquivel

Enfrentando sus demonios financieros desde 2012. En Twitter está como @medithie

“¡Cómo voy a ahorrar si gano 6,000 al mes!”

Es una queja recurrente en la sección de comentarios de los artículos sobre el ahorro.

Aunque ahora soy traductora freelance y mi ingreso es variable, cuando ya vivía sola, estudiaba y trabajaba mi salario de profesora de inglés era de 4000 pesos al mes, en las mejores temporadas.

Cuando me gradué, empecé ganando 5000, y cuando cambié de trabajó dos años después, volví a empezar ganando 5000 durante una larga temporada.

A pesar de mi salario pobre, ahorraba y no tenía deudas. Te contaré algunas de mis estrategias para ahorrar a pesar de tener un salario bajo.

1. Pocos dependientes

Todos mis amigos y conocidos saben que los gatos me vuelven loca. Pero pasaron 7 años desde que empecé a vivir sola hasta que adopté a mi gatita.

Los felinos implican menos trabajo y dinero que los perros (son mascotas para fodongas como yo) pero como ganaba poquito, era fundamental no distraer mis recursos de un colchoncito para imprevistos.

Incluso hoy la gente se sorprende de que solamente tenga una gata. Pero aunque podría tener más, un gato me da la misma satisfacción que dos gatos, pero la mitad del gasto y del trabajo.

Creo que un razonamiento similar puede aplicarse a los hijos. Como hija única y nieta única recibí gran cantidad de atención y recursos que me permitieron tener mejores oportunidades.

Pero los hijos representan un gasto fuerte y una cantidad de trabajo descomunal que no es, ni tiene por qué ser, para todos.

Como decía Viktor Frankl, si el sentido de la existencia fuera tener hijos, y el objetivo de la vida de los hijos fuera tener hijos, y así sucesivamente, entonces sólo seríamos un eslabón en una cadena de reproducción que sólo se sirve a sí misma.  

Si tus ingresos no son buenos, considera las ventajas de mejorarlos antes de tener más dependientes.

2. Primero ponte tú la mascarilla

Cuando te subes a un avión, la azafata te explica qué hacer en caso de emergencia. Si caen del techo las mascarillas de oxígeno, primero debes colocarte una tú, y después debes colocarlas a niños o discapacitados.

La razón es simple: si empiezas por ponerle la mascarilla a los demás, te quedarás sin aire pronto y te desmayarás antes de poder ayudarlos.

Conozco a muchos jóvenes con un gran corazón que están en dificultades económicas porque además de mantener los gastos de su casa, mantienen los gastos de las casas de sus padres (padres que a menudo todavía no llegan ni a la edad de retiro) u otros parientes.

Aunque hay muchas situaciones donde esto es necesario por enfermedad o discapacidad, en la mayoría de los casos es una decisión evitable y equivocada tanto para los hijos como para los padres.

Cuando eres joven, tu fuerza y energía deben enfocarse en adquirir habilidades para mejorar tus ingresos.

Si vives al día porque te sientes obligado a ayudar a tu familia, te perderás oportunidades de experiencia y educación que pueden mejorar tus ingresos. Además, todos nos acostumbramos a un cierto estilo de vida.

Si tus familiares están habituados a contar con tu dinero ahora que son más fuertes, después cuando el cuerpo de verdad empiece a deteriorarse se harán aún más dependientes de ti.

Hazte fuerte financieramente primero y así podrás ayudarlos mejor cuando de verdad te necesiten.

De hecho, en México las leyes contemplan que los hijos deben ayudar a sus padres ancianos si éstos no tienen modo de mantenerse. Una excelente estrategia sería ahorrar para que tengan una pensión de hasta 45,000 pesos con la modalidad 40.

3. Saber cuándo te alcanza y cuándo no

Los niños llegan a la tienda con el dinero en la mano y le preguntan al encargado, ¿para qué me alcanza? Cuando eres adulto, tener el dinero en la mano no significa que te alcanza.

Una amiga me dijo que quería un coche. Le pregunté, ¿estás ahorrando para el retiro? Respondió que no, y yo le dije que entonces no le alcanzaba para un auto, aunque tuviera el dinero en su cuenta.

Cuando los recursos son escasos tus prioridades deben estar más claras que nunca.

Primero los gastos básicos, luego un ahorro para emergencias, luego tu desarrollo profesional, después tu ahorro para el retiro, y al final, pero muy al final, las uñas de gelish.

Esto es especialmente importante cuando se trata de adquisiciones que se convierten en un gasto cotidiano, como los autos, las casas, los planes de celular y los contratos de televisión por cable.

4. Vive como si estuvieras en crisis

Una lectora se quejó alguna vez de su salario miserable, diciendo que cualquier eventualidad la obligaba a economizar en demasía, por ejemplo, cortando el servicio telefónico de su casa.

Cuando tu presupuesto está extremadamente ajustado, llegan los momentos en que debes cortar gastos de manera extrema.

La mejor estrategia para ahorrar es simular que tienes malos momentos antes de que lleguen. Por ejemplo, antes de que debas sobrevivir sin teléfono, cancélalo y ahorra ese dinero para que tengas un colchón la próxima vez que algo malo suceda.

5. Educa tu paladar financiero

Quizás te parezca que, como ganas poco, no tiene caso aprender sobre finanzas. La realidad es que quienes menos tienen son más vulnerables y necesitan más desesperadamente saber lo que están haciendo con su dinero.

En México hay mucho analfabetismo financiero, y por eso los créditos más caros los otorgan las instituciones más “populacheras”, esas que además venden muebles con paguitos chiquitos.

Además, para que no te vean la cara debes conocer instrumentos de inversión, saber hacer un presupuesto, registrar en qué te gastas el dinero, entender conceptos básicos como el interés compuesto y el costo anual total de un préstamo.

De nada te servirá ganar la lotería si no sabes administrar un sueldo escaso. Si puedes administrar poco, podrás administrar más. El dinero, por desgracia, no resuelve los problemas de dinero.

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista.
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