Hay dos tipos de mexicanos, "fregón" y "quejica" ¿Tú cuál eres?

La realidad es que es imposible que todos logren lo que se proponen. Foto: Micah Camara

De finanzas y otros demonios

Edith Esquivel

Enfrentando sus demonios financieros desde 2012. En Twitter está como @medithie

Hay dos actitudes principales que se reflejan en los comentarios de la mayoría de los lectores de mis artículos, y en las conversaciones sobre finanzas que sostengo con conocidos y amigos: la fregona y la quejica. 

Las personas  fregonas son aquellas que, aunque saben que no viven en el mejor mundo posible, están dispuestas a informarse y poner en práctica alternativas para sobreponerse a sus circunstancias. Los quejicas prefieren ver los problemas y dificultades como algo más poderoso que ellos, y por lo tanto, más allá de su control.

Tu actitud hacia el control determina a qué categoría perteneces. ¿Recuerdas la oración de la serenidad?

«Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, y la sabiduría para conocer la diferencia».

Falta, sin embargo, la enunciación de las cosas (la mayoría) sobre las cuales tenemos algo de control, pero no por completo.

Por ejemplo, en el amor tú controlas cómo tratas a tu pareja, pero no controlas el ser correspondido. La persona fregona hace un pacto consigo misma: le satisface dar lo mejor en aquello que controla, y mantiene a raya sus expectativas sobre el resultado, pues este no depende por completo de ella.

Por cierto, es conveniente recordar esta falta de completo control cuando juzgamos a los demás. Antes de que nos vendieran la historia de que “el que quiere puede”, al ver a alguien pobre se podía decir: “tiene mala suerte”.

Ahora ser pobre es considerado un defecto de carácter, porque los medios nos saturan de historias de gente pobre que logró la riqueza. La realidad es que es imposible que todos logren lo que se proponen. 

Como dice Lajos Egri: “La naturaleza tiene un sistema elaborado de distribuir las semillas de las plantas. Si cada semilla tuviera la oportunidad de crecer, la humanidad se asfixiaría entre tantas plantas y moriría... junto con todas las plantas.

Si cien personas tienen ambiciones similares, es probable que solo una de ellas tendrá la combinación perfecta de circunstancias, en sí misma y el mundo a su alrededor, que le permitirán logra su meta”.  La persona que nació pobre requerirá de más esfuerzo, de más automotivación e indudablemente de más suerte (misma que no controla) para lograr lo mismo que una persona con más recursos o contactos. Sin embargo, hay fregones en todas las clases sociales.

Aunque están conscientes de que los resultados están fuera de su control, las personas fregonas se concentran en lo que sí pueden hacer, y lo hacen. Si son pobres y las circunstancias los mantienen allí, al menos son el tipo de pobres que hacen bien su trabajo y tienen la mejor vida posible dentro de sus circunstancias.

Los quejicas se concentran en lo que está fuera de su control: los bajones de la bolsa, inflación, impuestos, lo que hacen los demás, la corrupción política, los bajos salarios, la inseguridad; y entonces sueltan el volante de la vida, se ponen en posición fetal dentro del asiento del conductor, y caen en tooooodos los baches hasta que su auto queda como muégano.

Si tú eres una persona quejica y quieres volverte más fregona, entonces  toma el mando de los cuatro elementos principales en tu vehículo: volante, palanca, pedales y espejos.

1. El volante es tu esfuerzo y atención: Si no te alcanza el dinero pero pasas la tarde viendo televisión, manejas camionetas gigantescas hasta para ir a la tiendita, llevas a lavar tu coche, tienes sirvienta, pagas televisión por cable, comes fuera a menudo, pagas precios estratosféricos por tu café, y tiene mucho que no aprendes ninguna habilidad nueva, tu vida necesita que te esfuerces más.

Te haces un poco más débil cada vez que pagas a alguien por una actividad que podrías hacer tú con un poco de esfuerzo o de interés en aprender.

Tu atención también es un recurso importante. Cuando aprendí a manejar, el primer consejo que me dio mi papá es alejar la vista de aquello que no quieres golpear... tus manos se dirigirán adónde va tu mirada, es decir, donde pones el ojo pones la bala, así que pon mucha atención a lo que quieres lograr y aléjala de lo que no quieres para tu vida.

2. La palanca de velocidades es tu tiempo: recuerda que tu tiempo es lo más valioso que tienes, es la esencia de tu vida; cuando tu tiempo se acaba, se te acaba absolutamente todo.

La gente más pobre que conozco no es la que menos dinero gana, sino la que peor usa el tiempo: desperdician la vida peleando, preocupándose (en lugar de ocuparse), trabajando en cosas que odian, e impresionando a gente que no les importa un carajo. Van rápido, siempre ocupados en algo y sin tiempo para lo que de verdad importa.

Durante una semana registra cada dos horas tus actividades y numera, del 1 al 5, cuánta satisfacción obtienes de ellas.

Si hay pocos 4 y 5, y sólo en fines de semana, eres una persona muy pobre y necesitas enriquecer tu vida con actividades que te llenen.

3. Los pedales son la diferencia entre tus ingresos y egresos: es cierto que no tenemos control directo sobre nuestros ingresos: puede que seas bueno en lo que haces pero está mal pagado, o no se te ha presentado una buena oportunidad.

Pero tú tienes mucho control sobre la diferencia entre lo que ganas y gastas, sobre todo cuando planeas esta diferencia desde el principio, eligiendo un estilo de vida sencillo… porque claro, una vez que tienes diez hijos, veinte perros y dos amantes, pues ya es más difícil volver a la simplicidad de antaño. Tu índice de ahorro es más importante que ganar más, por las razones que verás acá.

4. Los espejos son tu educación: la educación financiera puede hacer una gran diferencia en tu actitud, la forma en que empleas tu tiempo, tu capacidad de generar ingresos, la sabiduría con que realizas tus gastos e inviertes tus ahorros y planeas para el futuro.

Y tienes la fortuna de haber nacido en esta época, cuando la información tiene un bajo costo y es de fácil acceso, con millones de publicaciones, Internet, y programas de capacitación.

El problema es que sólo aprendemos aquello que nos interesa, y no siempre nos interesa lo que nos conviene. Por ejemplo, hace poco un hombre que llamaremos Juan se quejaba de que recibe una pensión ridícula en el IMSS y culpa al empleado de ventanilla, pues le dijo que no podía hacer nada para incrementarla.

Pero el empleado no es el principal interesado... ¡Juan no quiso investigar más a fondo y ahora ya no hay remedio! Le dedicó decenas de horas a los partidos de su equipo de fútbol favorito, y sólo una hora al destino financiero del resto de su vida.

Como él, es más probable que sepas que Pitt y Jolie se divorciaron a que tengas un plan para tu pensión pero, ¿cuál de los dos datos necesitas más? TVNotas y TVyNovelas son las publicaciones más vendidas en el país, así que tú dirás si quieres seguir siendo del montón.

kgb 

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista.
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