Las opiniones podrían estar matando a tu startup

La diferencia entre “mi opinión” y “en mi experiencia”. Foto: Getty

Irrazonable - Mente

Unreasonable México

Raúl de Anda y José Medina son cofundadores del Unreasonable Institute México. Llámenlos irrazonables por creer que el emprendimiento es el vehículo que definirá el curso de la historia y por creer que el éxito está en cuánto das; no en cuánto recibes.

CIUDAD DE MÉXICO.- Ten cuidado cuando te den una opinión. Según la Real Academia de la Lengua la definición de la palabra opinión es la siguiente: juicio o valoración que se forma una persona respecto de algo o de alguien. Hay varios trucos en esta definición por lo que debiéramos ser extremadamente cuidadosos.

Tu cerebro decide por ti

Según algunas ciencias como la psicología y economía del comportamiento, generar un juicio o una valoración muchas veces es un proceso que nuestro cerebro (sin consultarnos), hace por nosotros.

En su libro Blink (recomendadísimo, por cierto), Malcolm Gladwell fundamenta que nuestro cerebro hace un proceso de thin slicing (cortes finos) de imágenes instantáneas que ante una situación determinada, acciona nuestra intuición y nos hace tomar decisiones independientemente del análisis de datos y evidencia real de una circunstancia.

Aunque la intuición podría ser producto de la experiencia, muchas veces también es producto de prejuicios, gustos, disgustos o estereotipos. Es decir, no es 100% objetiva.

La presión social influye

Ali Mahmoodi (Universidad de Teheran) en conjunto con otros investigadores internacionales hicieron una sencilla prueba: retaban a dos personas, tras mostrarles dos imágenes que les flasheaban casi instantáneamente, a identificar un objeto que estaba presente en solamente una de las dos imágenes. Lo interesante es que ambos tenían que dialogar y llegar a una misma conclusión. Tras más de doscientas repeticiones al ejercicio, había ya clara evidencia que uno de ellos era más talentoso que el otro. Pero aun así, a la hora de acordar, el menos talentoso seguía dando más peso a su propia opinión en vez de la opinión del compañero más talentoso. Lo curioso es que el efecto inverso sucedía también: el compañero más talentoso le daba más crédito al otro.

La conclusión: en un grupo social el menos talentoso necesita reafirmarse socialmente ante el resto mientras que aquel con más talento prefiere hacer no sentir ignorado al otro. Una vez más, en opiniones muchas veces se pierde la objetividad.

¿Experiencia?

Las opiniones dejan de ser opiniones cuando con quien estás hablando comienza diciendo “en mi experiencia…”, es decir, liga el consejo que te va a decir a una situación similar comparable por la que haya pasado.

Seamos cuidadosos todos (los que trabajamos en aceleradoras, los emprendedores que se la viven en todos los eventos o los mentores que les encanta estar de moda)... y busquemos siempre, antes de abrir la boca o escuchar, aclarar si lo que estamos diciendo o escuchando es una u otra.

Hay mucho en juego con las startups con impacto social como para estarnos jugando la falta de objetividad.

*livm

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista.
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