Ordena tu casa en sólo 6 lecciones, con el método KonMari

Foto: Sarah Horrigan

De finanzas y otros demonios

Edith Esquivel

Enfrentando sus demonios financieros desde 2012. En Twitter está como @medithie

Tú juras y perjuras que hay orden dentro de tu desorden pero, si leíste el artículo anterior, eres consciente de que el caos te puede salir muy caro ¿Cuál es el siguiente paso? 
 
 
En su libro Fisgoneando, lo que tus cosas dicen sobre ti, el doctor en psicología Sam Gosling asegura que husmear durante 5 minutos en la habitación de un extraño puede revelar a un ojo entrenado los rasgos de la personalidad del propietario con más precisión que un familiar o amigo íntimo. Pero, ¿qué pasa si la persona ordenó porque sabía que tendría visitas? 
 
Gosling asegura que el orden de una persona caótica es superficial y, por lo tanto, fácil de diferenciar del orden verdadero. Esto sucede porque el orden es un hábito, no un impulso repentino. 
 
Marie Kondo (conocida como la Beyoncé de la organización) es la famosa autora del libro La magia del orden: herramientas para ordenar tu casa y tu vida (para comprarlo, da clic aquí) y en él nos dice que el objetivo de organizar tu hogar es convertirlo en un “espacio sagrado, lleno de energía” y tiene un método para lograrlo denominado “KonMari”, que promete un hogar permanentemente organizado y espacioso, que te “rodea de felicidad”. 
 
Marie se hizo famosa gracias a su perspectiva espiritual acerca del orden y, aunque sus procedimientos pueden no funcionar con todos, con sólo leerlos te sentirás inspirado. Te presento algunas de sus lecciones más importantes:
 

Lección 1: Conserva aquello que te produzca alegría

 
El enfoque debería estar en lo que quieres conservar, no las cosas de las que te debes deshacer. Toma el objeto en tus manos, por ejemplo, unos pantalones que te quedan chicos... ¿qué sientes, ligereza, pesadez, alegría, tedio, culpa? 
 
El principal criterio para seleccionar lo que te quedas y lo que desechas no debe ser si es viejo o nuevo, costoso o barato, si lo has usado el último año o si planeas usarlo cuando adelgaces, sino su capacidad para generarte emociones positivas. 
 
Así, pronto te verás rodeado sólo de cosas que te dan claridad, y estarás libre de las pertenencias que te producen ansiedad, como regalos no deseados o ropa que ya no te queda. 
 
Una excepción a esta regla se refiere a los objetos de uso cotidiano, como ollas o abrigos. Aunque no te den alegría, aprecia las contribuciones que esos ítems hacen a tu vida. 
 

Lección 2: Respeta tus pertenencias

 
¿Le has agradecido a tus calzones últimamente por todos los servicios que te prestan, aunque sea mentalmente? Marie asegura que tener una relación más agradecida y respetuosa con tus cosas te hará sentir una mayor conexión con tu entorno. 
 
Este respeto debe dirigirse también a las cosa que van para afuera. 
 
Una vez que hayas detectado un objeto que no te hace feliz ni es absolutamente necesario debes tocarlo, agradecerle por sus servicios y enviarlo a un mejor destino, donde pueda tener un propietario que lo aprecie mejor. 
 

Lección 3: Organiza por categorías, no habitaciones

 
Cuando nos decidimos a ordenar, normalmente comenzamos por un cuarto: la cocina, la recámara, el baño. 
 
Marie asegura que es más eficiente hacerlo por categorías (libros, trastes, bolsas) pues, de lo contrario, saltarán artículos de esa categoría cuando trabajes en otras habitaciones y nunca terminarás. 
 
Además, concentrarte en un sólo tipo de artículos evita la tentación de dejarte llevar por la nostalgia: si te detienes a leer cartas, hojear revistas o ver fotografías perderás tiempo valioso.
 

Lección 4: Comienza por lo menos emocional

 
Siempre es bueno comenzar por el menor nivel de dificultad pero, para ordenar, la dificultad se mide en emociones, no en la cantidad de objetos. Marie recomienda comenzar por la ropa, pues tenemos menos apego emocional hacia ella. 
 
Si comienzas con las fotos o los recuerdos, es más probable que la dificultad te lleve a abandonar el proyecto. 
 

Lección 5: La dignidad de tus pertenencias

 
¿Te has puesto a pensar si a tus calcetines les parece cómodo que los hagas bolita y los avientes en un cajón? ¿No preferirían descansar del queso en tus pies doblados de forma decorosa? ¿Le gustará a tus libros estar hacinados en el piso? 
 
¿Disfrutarán tus tópers el amontonamiento al que los condenas?
 
Para Marie, la manera en que guardas las cosas demuestra el respeto que les tienes y te ayuda a cuidarlas; además, si tus cosas están cómodas, tú también lo estarás. 
 
Ella prefiere doblar la mayoría de la ropa verticalmente en una cajonera, ayudándote con cajitas de cartón, y tiene un método para hacerlo que se demuestra en este video tutorial o en este otro, o en este
 
La ventaja de esta técnica es que puedes ver lo que tienes con facilidad, pues no es necesario levantar una pila de ropa cada vez que quieres sacar o meter una prenda. Yo llevo varios meses con mis cajones estilo KonMari y me ha funcionado de maravilla. Mira: 
 
Foto: Edith Esquivel
 

Lección 6: Tu hogar, tu lugar sagrado

 
Sin lugar a dudas, tu entorno tiene efectos sobre ti y tu estado de ánimo. Si no fuera así, las grandes organizaciones religiosas no se molestarían en construir iglesias que te roban el aliento. 
 
Así como una iglesia amplia, despejada y maravillosa te conecta con tu espiritualidad, despertar en un hogar ordenado, rodeado de objetos que te dan alegría, que están bien organizados y acomodados puede darte tranquilidad y motivación. 
 
La autora recomienda crear un mini-altar en tu hogar donde tengas tus pertenencias más “sagradas”, es decir, aquellas que te conectan más con el amor a la vida. 
 
Marie tiene influencias sintoístas, y afirma: 
 
El interior de un hogar después de organizar tiene mucho en común con un santuario sintoísta... un lugar donde no hay nada innecesario, y nuestros pensamientos se vuelven claros y libres... es el lugar donde apreciamos todas las cosas que nos sustentan, es donde repensamos quiénes somos”. 
 
El método KondoMari promete grandes beneficios con un poco de disciplina y esfuerzo. ¿Qué dice de ti tu casa? ¿Qué te gustaría que dijera? ¿Te animas a tomar el reto?
 
 
Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista.
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