¿Qué hacer en medio de la tormenta? Disfrutar el presente

¿Vale la pena querer resolver todos estos problemas imposibles-urgentes mientras nuestro cuerpo se envenena por el estrés? Foto: Visual Hunt

Irrazonable - Mente

Unreasonable México

Raúl de Anda y José Medina son cofundadores del Unreasonable Institute México. Llámenlos irrazonables por creer que el emprendimiento es el vehículo que definirá el curso de la historia y por creer que el éxito está en cuánto das; no en cuánto recibes.

CIUDAD DE MÉXICO.- Seamos honestos, emprender es como estar en un campo de batalla: además de la adrenalina, idealismo y pequeñas victorias, no es secreto que este camino está también lleno de mucha expectativa ajena, soledad, incomprensión y fatiga física. Lo vivimos en carne propia y lo vemos todos los días en nuestras conversaciones con los emprendedores irrazonables. Esto termina muchas veces en frustraciones y estrés.

El estrés es veneno. Literal. Cuando nuestro estado mental vive momentos que asocia con este sentimiento desencadena una reacción fisiológica causando que nuestras glándulas liberen cortisol a nuestro torrente sanguíneo. Esto no es tema menor: esta hormona causa aumento en la presión arterial, niveles de azúcar e incluso un incremento en las reservas de grasa del cuerpo. Todo en perjuicio de nuestra salud.

En un mundo donde poco más de 15,000 niños menores de 5 años mueren diario según la UNICEF… ¡el sentido de urgencia se hace evidente! Pero, ¿estaremos demasiado preocupados? ¿Vale la pena querer resolver todos estos problemas imposibles-urgentes mientras nuestro cuerpo se envenena por el estrés?

En Unreasonable tenemos dos respuestas: a) si vale la pena partirse la cara diario por él o los ideales que hayas escogido para tu vida (cualesquiera sean); b) no vale la pena si va en detrimento de tu salud.

Shawn Achor, quien por 12 años estudió en Harvard la relación entre el éxito y la felicidad, es ahora gurú de la psicología positiva. ¿Su tesis? Hackear el cerebro: tenemos que invertir la fórmula actual que tenemos de felicidad y éxito: si trabajo más, serás más exitoso, y si eres más exitoso, serás más feliz. Con esta fórmula, la felicidad siempre está al final del camino, posterior a mucho trabajo y consecuencia sólo de haber alcanzado ese tan deseado éxito. En resumen: primero ser exitoso, después ser feliz.

Plantea cambiar el orden psicológico: en medio de la tormenta urgente-social, ser positivos HOY en todo lo que hagamos. Esto no solo nos permitirá disfrutar el camino, sino que científicamente está comprobado que ser positivos mejora nuestras capacidades y habilidades cognitivas. Y en este espacio necesitamos estar a nuestro 100%. Las causas lo valen. ¡Sigamos trabajando (y disfrutando) por dejar un mundo un poquito mejor!

No te pierdas la increíble charla de Shawn:

*livm

Aclaración:
El contenido mostrado es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista.
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