¿Algo del Oxxo?

Ya cayó el 20

Kevin Darza

Editor de blog Ya cayó el 20

Hoy les quiero hablar de una de las situaciones más comunes en un trabajo. La frase mágica que todos queremos escuchar y el momento que todos esperamos ansiosos por las mañanas; estamos frente al sacrificio que uno de los nuestros está dispuesto a hacer por el resto del equipo.

Puede que el destino varíe: OXXO, Extra, 7-Eleven o Cafetería, lo que sea que esté cerca de tu trabajo. Pero en ese momento en el que alguien se ofrece a ir por una “botanita”, todo parece más feliz, nunca te sentiste más en equipo como ahora; la tensión disminuye y todos se preparan para unos minutos de bromas, “¿Qué tal tu fin?”, chisme y el cafecito. Todo parece perfecto, pero mala noticia, no lo es.

¿Qué representa para tu bolsillo esta pregunta?

Lamentablemente nada de lo que venden en cualquiera de esos lugares es barato. La estrategia de mercado de estos establecimientos es justamente ubicarse cerca de oficinas y lugares de trabajo, donde el estrés y la presión, sea un factor que propicie al consumo de productos chatarra y comida rápida.

La harina es adictiva, los refrescos también, yo personalmente los amo. Pero no quiero hablarles de la cantidad de grasas y calorías que tienen cada uno de estos productos; los cuales afectan tu salud física y a futuro tu rendimiento laboral. Sino de lo que cuestan.

Por ejemplo: unas papas o unas galletas en el OXXO rondan entre los $15 y $20 pesos. Mientras que en la tiendita de la esquina de tu casa, unos $10. Los refrescos aumentan de precio por lo menos un 15% en estos establecimientos. Pero si se te antojó algo más “sólido” como burritos, sándwiches, hot dogs, y más; los precios de estos están muy por encima de lo que valen en realidad, considerando su sabor y calidad.

Bien, si respondes “yo” cuando alguien pregunta, hasta ahora mínimo vas a gastar $15 en las galletas, $15 en el refresco o café (americano, porque los capuchinos son más caros) y si andabas con hambre, $25 en el Sandwich. En total: $55. Y ni siquiera es tu almuerzo, es un tentempié, un refrigerio antes de tu hora de comida, donde además gastas un promedio de $50 a $100 diarios.

Opciones más sanas y benéficas para tu economía

Si ya no quieres seguir con este vicio y caer en la tentación de la pregunta, es necesario un sacrificio. Primero intentar comer bien y luego, preparar las cosas por tí mismo, lo cual es mucho más funcional y además cuidas el proceso de preparación y termina siendo más saludable para tu organismo y para tu bolsillo.

¡Deja los refrescos! Son caros y dañan tu salud. Bebe más agua o prepará jugo con tus frutas favoritas de temporada, los cuales suelen ser más baratas. Deja el café y prueba el té, es mucho más saludable y económico; algunos tienen los mismos efectos contra el estrés y a favor de tu rendimiento.

A mí nunca me falla la jícama, es saludable, hecha casi en su totalidad de agua y muy accesible. Una jícama me dura tres días como tentempié antes de la comida. Eso sí, me tengo que despertar cinco minutos antes para picarla y tenerla lista para traer a la oficina.

Un taza de arroz te alcanza para cuatro porciones diarias, mientras que dos pechugas de pollo con verduras hervidas te duran lo mismo. Aquí ya tienes comida para cuatro días y a muy bajo costo si comparamos con los casi 800 pesos que te gastas a la semana en comida chatarra y de la calle. Ahora que si eres un testarudo y no puedes vivir sin tu porcion de salmonelosis y grasa, el viernes puedes darte el “lujito” y echarte esos tacos que se ponen en la calle.

Todos nos preguntamos ¿en qué gasté mi quincena?, bueno la respuesta yace en el OXXO

Aclaración:
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